Respuesta a Li Chai-Sang

Siempre sentí la llamada de estas montañas y lagos
y no hubiera dudado un instante en acudir a ellos

pero ni mi familia ni mis amigos
soportarían vivir apartados.

Al fin un día afortunado tuve un extraño sentimiento y
bastón en mano retorné a mi granja del oeste.

Nadie volvía conmigo, en aquellos caminos apartados
tan solo veía granjas abandonadas, en ruinas.

Pero nuestra choza se mantenía firme como siempre y
nuestros campos parecían cuidados.

Cuando el viento del valle se vuelve frío,
el vino de primavera ayuda a entrar en calor y alivia el hambre.

A pesar de que no es muy fuerte, un vino de señoritas,
es mejor que nada para olvidar penas.

Alejado –mientras los meses y años se van
el mundo sigue su rumbo distante.

Arado y tejido nos proveen de todo lo necesario,
¿quién necesita de más?

Alejados, siempre alejados, mi historia y yo
nos desvaneceremos juntos así.

Tao Yuanming, poeta chino que vivió del siglo IV al V dC.

Comentarios

Entradas populares