Puede facilitar formas más eficientes de vigilancia masiva

 Desde su despacho en la Universidad de Oxford (Reino Unido), el profesor de Éticas Aplicadas y director del Instituto para el Futuro de la Humanidad, Nick Bostrom, acostumbra a revolucionar el panorama intelectual de la inteligencia artificial. Asegura en una de sus últimas investigaciones que ésta "se convertirá en una superinteligencia en las próximas décadas o en el próximo siglo". Es decir, cree que ha de desarrollarse -o ya se está desarrollando- "la transición hacia la era de la máquina inteligente".

P -¿Cuál es la diferencia entre la inteligencia artificial y la superinteligencia artificial?
 
R -La superinteligencia o inteligencia general artificial será capaz de hacer todo aquello que hace el cerebro humano, pero mucho mejor y mucho más rápido. Los actuales sistemas, naturalmente, tienen limitaciones y realmente sólo alcanzan a sustituir la inteligencia humana en áreas estrechamente circunscritas.
P -Al proceso que nos lleva a la inteligencia artificial general usted lo llama "explosión inteligente". ¿Hemos llegado ya a esa explosión?
 
R -Realmente no. A menos que lo tomemos de forma amplia y digamos que empezó con la invención de la ciencia, de la imprenta o del lenguaje escrito. Pero esto nos haría olvidar lo importante, que frente a nosotros hay algo radical y potencialmente discontinuo que podría dar forma a un futuro en la Tierra donde se originase nueva vida inteligente.
P -¿Debería organizarse pronto un encuentro global sobre la inteligencia artificial general? ¿Deberían los gobiernos, los legisladores, las universidades y los desarrolladores de IA trabajar juntos?
 
R -Ya hay diversas conferencias y talleres alrededor del mundo, conversaciones profundas entre las partes interesadas y los expertos. Sin embargo, creo que no es el momento adecuado para ninguna acción reguladora dirigida específicamente a la superinteligencia. Lo que sería útil es comenzar a construir normas en torno a la perspectiva de la superinteligencia y que éstas se aborden de manera cooperativa. Que se desarrolle para toda la Humanidad y al servicio de ideales éticos compartidos, siguiendo el principio de bien común.
P -¿Puede la inteligencia artificial contribuir a la democracia y a la libertad?
 
R -A corto plazo, puede contribuir al crecimiento económico a través de aplicaciones y en distintos sectores de la economía, y esto puede, indirectamente, fortalecer la sociedad civil. En función de cómo se use, y por quien, el aprendizaje de las máquinas puede o bien mejorar o bien impedir el desarrollo democrático de distintas maneras. Por ejemplo, permitiendo formas más eficientes de vigilancia masiva.

 

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