La inteligencia artificial, parte VII "Somos humanos en transición hacia el siguiente paso de la evolución"

Natasha Vita-More es la presidenta de Humanity+, la organización internacional que defiende que, en su evolución natural, el ser humano ha de converger con la tecnología. Es, además, profesora en la Universidad de Tecnología Avanzada, en Tempe, Arizona (EEUU), donde recientemente un coche autónomo mató accidentalmente a un ciudadano.
P -¿De qué manera va a dibujar nuestro futuro la inteligencia artificial? 

R -Se va a convertir en una inteligencia sensible y sapiente, lo que se conoce como inteligencia artificial general (IAG), algo mucho más sofisticado que lo que ahora llamamos inteligencia artificial, o la que ahora usamos. La IAG es una superinteligencia y será capaz de programarse a sí misma. El ser humano ha sido hasta ahora la forma más inteligente que la humanidad ha conocido, así que el reto que hoy se encara es otra forma de inteligencia altamente superior en sus habilidades en comparación con el cerebro humano. Esto es un desafío si su programación no es ética o amable, pero también es una oportunidad porque sin la IAG la humanidad no sobrevivirá. En algún momento seremos aniquilados por una fuerza natural o por nuestra propia falta de inteligencia a la hora de desarrollar una estrategia que resuelva nuestros problemas.

P -Usted es una de las líderes del movimiento transhumanista. ¿Existe un diálogo fructífero entre ustedes y los humanistas?
 
R -No existe un debate entre humanismo y transhumanismo porque ambos valoramos la conciencia humana. La única excepción es que el transhumanismo apoya el concepto de evolución humana y el humanismo, su estancamiento. El conflicto y el debate existió entre el posmodernismo y el transhumanismo en el reino de lo filosófico. El posmodernismo es antitecnológico y el transhumanismo es protecnológico. Desde mi punto de vista, es necesaria una mayor interacción, entender nuestros prejuicios y aprender que sin el transhumanismo no existe ninguna forma educacional de ayudar a la gente a entender cómo afectará la tecnología a nuestras vidas. Tampoco qué estrategias son las mejores para trabajar con la IAG y otras tecnologías como la nanotecnología, así como para mejorar nuestra situación y resolver muchos de los problemas a los que nos enfrentamos como especie, y a los que se enfrenta también el medio ambiente.

P -¿Somos ya algo distinto que seres humanos?
 
R -Sí, muchas personas están ya aumentadas, es decir, son algo más que humanos o no tan humanos como nacieron, al menos. Son todos aquellos que llevan prótesis, implantes o trasplantes u otros dispositivos como los teléfonos inteligentes.

P -¿Son transhumanos?
 
R -Exactamente, humanos en transición hacia el siguiente paso de la evolución, más allá de limitaciones biológicas como enfermedades, envejecimiento y muerte. Aquellos que tienen prótesis en lugar de miembros, prótesis diseñadas gracias a la robótica y a sistemas hápticos (táctiles) son más que humanos. Aquellos que usan lentillas, implantes no biológicos o quienes reciben terapias con células madre, terapias de reemplazo hormonal o están genéticamente modificados son transhumanos. No son cyborgs, son transhumanos.

P -¿Tiene ética la tecnología?
 
R -Sí porque permite avanzar, porque es un proceso a través del cual repensarlo todo. Me preocupa que los asuntos éticos relacionados con la inteligencia artificial no se estén enseñando en las universidades al nivel que deberían. Cada universidad y cada instituto debería tener cursos en transhumanismo. El transhumanismo es el único movimiento cultural y social que, a día de hoy, entiende las cuestiones que nos rodean al nivel que deben ser entendidas. La lógica detrás de todo esto es que los individuos -científicos, tecnólogos, filósofos, economistas, etc.- son las mismas personas que desarrollan las ideas sobre IA, nanotecnología y ética.

P -¿En qué puede hacernos mejores la inteligencia artificial?
 
R -Puede ordenar grandes cantidades de datos de forma mucho más objetiva que un ser humano. Esto significa que la IA es un sistema objetivo que reúne la información, la procesa y la categoriza de forma mucho más precisa que un ser humano. En la actualidad nos enfrentamos a sistemas democráticos y gobiernos en los que predominan los prejuicios que surgen de morales individuales y que colocan esa moral por encima de la razón. La moral no es ética. La ética debe ser objetiva y la moral es una creencia personal y éstas ofuscan la razón. Las creencias son necesarias e importantes pero deben aplicarse después de que la información se haya organizado objetivamente. La IA es mejor que un humano a la hora de reunir datos, luego los humanos pueden discutirlos, discernirlos y debatirlos, para finalmente seleccionar las mejores alternativas, pero no somos buenos a la hora de recopilar información objetivamente.

P -¿Cómo habría que proceder entonces?
 
R -Lo que resulta crucial para nuestro futuro es que aprendamos a interactuar con las máquinas, ser capaces de emerger y evolucionar con ellas para poder sobrevivir. No se trata de parecerse a las máquinas o actuar como ellas, como los cyborgs, sino de mantener nuestra humanidad y ser aún más humanos como transhumanos. En la actualidad, el ser humano, el homo sapiens, tiene una actitud de lucha o un comportamiento beligerante que causa temor e ira desmedida. Hay que evitar la influencia de este temor sobre nuestro sentido de la lógica y cómo reaccionamos ante lo que nos rodea. Necesitamos más amabilidad. Considere cómo sería el mundo si las personas no se juzgasen las unas a las otras sobre parcialidades infundadas. El mundo sería un lugar mucho mejor si actuáramos más como los perros: amorosos, cariñosos, divertidos, generosos... Es una metáfora simple, pero encierra mucha verdad.

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