Biología molecular y nanomáquinas

Tras observar los científicos en las últimas décadas el comportamiento del ADN, ¿podría decirse que su estructura y su funcionamiento se asemeja al de una máquina? ¿Todo reducido en última instancia a una maravillosa combinación de datos y algoritmos?
Una nanomáquina es un mecanismo cuya talla se expresa en nanómetros, siendo un nanómetro la millonésima parte de un milímetro, y capaz de interactuar con los objetos accesibles a esa escala. Aunque el término también designa cualquier maquinaria microscópica. El dominio de estudio de las nanomáquinas es la nanotecnología.

Será posible construir moléculas sobre pedido, tal idea se le llama nanotecnología molecular.

La nanotecnología molecular (NTM) es una tecnología basada en la capacidad de construir estructuras complejas, con especificaciones atómicas mediante la mecanosíntesis.​ Esto es distinto de nanomateriales. Basados en la visión de Richard Feynman de fábricas en miniatura que utilizan nanomáquinas para construir productos complejos (incluyendo adicionales nanomáquinas), esta forma adelantada de nanotecnología (o fabricación molecular) haría uso de mecanosíntesis posicionalmente controlado y guiados por sistemas de máquinas moleculares.

Materiales inteligentes y nanosensores

Una aplicación propuesta de la NTM son los llamados materiales inteligentes. Este término se refiere a cualquier tipo de material diseñado y fabricado a escala nanométrica para una tarea específica. Abarca una amplia variedad de posibles aplicaciones comerciales. Un ejemplo sería material diseñado para responder de forma diferente a las diversas moléculas; esa capacidad podría llevar, por ejemplo, a las drogas artificiales que reconocen y hacen inertes a virus específicos.

Simulación biológica:




 ¿Escenarios de Ciencia Ficción?

Creadores de máquinas moleculares ganan el Premio Nobel de Química 2016

Un trío que construyó motores y dispositivos de una fracción del tamaño del ancho de un cabello humano ha establecido el escenario para un nuevo tipo de industria.
Bernard Feringa dijo que entró en shock “cuando encendió una máquina molecular por primera vez y vio movimiento”. El químico dijo que estaba igual de sorprendido esta mañana cuando recibió una llamada de Estocolmo, Suecia, diciéndole que su trabajo le hizo merecedor este año del Premio Nobel de Química.

Feringa comparte el premio con los químicos Jean-Pierre Sauvage y Sir. J. Fraser Stoddart, al igual que los $923.000 que otorga el galardón, por construir máquinas en la más pequeña de las escalas –la escala nanométrica, mil veces más pequeño que el ancho de un cabello o una mil millonésima parte de un metro–. Motores, ascensores y músculos moleculares, y hasta vehículos miniatura con tracción en las cuatro ruedas, fueron citados por el comité del Nobel como algunas de las invenciones de los tres científicos, que dominaron las técnicas de construcción y la capacidad de transformar energía para hacer mover las cosas.

Scientific American ha informado recientemente de nano-robots que se pueden enviar a través de los vasos sanguíneos y nanomateriales que pueden monitorear la salud de los órganos vitales.


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