¿Pasará una máquina el Test de Turing pronto? ¿O ha pasado ya?

El test de Turing (o prueba de Turing) es una prueba de la habilidad de una máquina para exhibir un comportamiento inteligente similar al de un ser humano o indistinguible de este. Alan Turing propuso que un humano evaluara conversaciones en lenguaje natural entre un humano y una máquina diseñada para generar respuestas similares a las de un humano.

El evaluador sabría que uno de los participantes de la conversación es una máquina y los intervinientes serían separados unos de otros. La conversación estaría limitada a un medio únicamente textual como un teclado de computadora y un monitor por lo que sería irrelevante la capacidad de la máquina de transformar texto en habla.​

En el caso de que el evaluador no pueda distinguir entre el humano y la máquina acertadamente (Turing originalmente sugirió que la máquina debía convencer a un evaluador, después de 5 minutos de conversación, el 70 % del tiempo), la máquina habría pasado la prueba. Esta prueba no evalúa el conocimiento de la máquina en cuanto a su capacidad de responder preguntas correctamente, solo se toma en cuenta la capacidad de ésta de generar respuestas similares a las que daría un humano.

Turing propuso esta prueba en su ensayo “Computing Machinery and Intelligence” de 1950 mientras trabajaba en la Universidad de Mánchester.

Inicia con las palabras: “Propongo que se considere la siguiente pregunta, ‘¿Pueden pensar las máquinas?’”. Como es difícil definir la palabra “pensar”, Turing decide “reemplazar la pregunta con otra que está estrechamente relacionada y en palabras no ambiguas.”, la nueva pregunta de Turing es: “¿Existirán computadoras digitales imaginables que tengan un buen desempeño en el juego de imitación?”.​ Turing creía que esta pregunta sí era posible de responder y en lo que resta de su ensayo se dedica a argumentar en contra de las objeciones principales a la idea de que “las máquinas pueden pensar”.

Desde que fue creada por Turing en 1950, la prueba ha demostrado ser altamente influyente y a la vez ampliamente criticada, además de transformarse en un concepto importante en la filosofía de la inteligencia artificial.

En 2010, un robot superó por primera vez esta prueba. En junio de 2014, el software Eugene ha logrado superar el Test de Turing con método científico.

Eugene, —un bot conversacional— consiguió este hito en el Turist Test 2014, un desafío anual celebrado en la Royal Society de Londres y organizado por la Universidad de Reading. En este desafío, se considera que si el 30 % del tiempo de la prueba los jueces no han logrado descubrir que el supuesto humano es en realidad una máquina, se ha pasado el Test de Turing. Eugene se quedó a las puertas con un 29 % en la edición de 2012, y en la de 2014 ha alcanzado el 33 % de tasa de confusión. Sus creadores, Vladimir Veselevo y Eugene Demchenko, dieron a su software un nombre propio (Eugene Goostman) y un perfil para responder a las preguntas de los jueces, el de un niño ruso de 13 años de San Petersburgo.

Comentarios

Entradas populares